El pasado 10 de diciembre murió Pinochet a las 14:15 horas en el hospital militar de Santiago. Tenía 91 años.
Desde el día que llegué a Chile, más o menos hace un mes, por mi cabeza pasaba la idea de ¿y si se muere estando yo aquí? ¿cómo se vivirá el acontecimiento? Ha ocurrido y sin duda ha sido un momento interesante para reflexionar.
El nombre de Pinochet rara vez aparece sin completar: el general Pinochet, el salvador Pinochet, el dictador Pinochet, etc. Los distintos apelativos son tan variados como la cantidad de sentimientos que esta figura histórica produce en quienes vivieron los años de su mandato y quienes conocimos la historia poco después de que saliera del gobierno.
Cuento corto: el gobierno comunista de Salvador Allende llevó a Chile a un estado económico insostenible, esto hizo que una junta militar se decidiera a dar un golpe de estado y tomar el poder. Durante el golpe, el 11 de septiembre de 1973, Allende se suicida en el palacio de la Moneda. El país es tomado por los militares, con el aplauso de un parte del pueblo y el rechazo absoluto de otra parte. Pinochet se erige como presidente del país y durante años se gobierna bajo dictadura militar. En estos años la economía mejora sustancialmente, al mismo tiempo muchos simpatizantes y militantes del partido comunista son encarcelados, torturados y en ocasiones asesinados. Tras un tiempo, Pinochet convoca elecciones y sale ganador de forma democrática (aunque al parecer muchas de las personas que votaron en su favor no tenían noticia de las violaciones a los derechos humanos que se habían cometido). En 1989, en unas nuevas elecciones, Pinochet pierde su mandato.
Desde ese momento los gobiernos que se suceden en el país son de izquierdas (no comunistas), manteniendo el modelo económico instaurado por Pinochet, y con la Constitución creada por él mismo y con la que hoy en día no todos están de acuerdo (él se apoyó en la constitución para ser senador vitalicio y ser inmune a los posibles juicios).
En los últimos años Pinochet ha sido noticia por varios temas: primero, el juez español Baltasar Garzón pidió su detención durante una visita de Pinochet en Londres; después ha habido algunas acusaciones de robo de grandes cantidades de dinero. Todos los juicios han quedado pendientes. Como dijo Isabel Allende, la historia lo juzgará. O como dijo nuestro amigo Melo, "hizo perro muerto" (se fue sin pagar la cuenta!).
Yo creo que la violación de los derechos humanos no necesita siquiera un juicio y es algo imperdonable.
Ahora que ya no se hablará más de él y de sus juicios ¿cuándo va a ser Chile noticia en el resto del mundo? !!!